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De Mozart a Paganini (y al siglo XX) De Mozart a Paganini (y al siglo XX) Sobre la construcción de los arcos y sus posibilidades técnicas Con una dedicación intensiva une se sorprende de las dificultades técnicas en su literatura para violín, especialmente como Mozart ha escrito muchas obras para su propio uso y otros no con el propósito de hacerlas particularmente difícil. Pero este se puede comprender si se considera que los arcos en su tiempo eran muy ligeros (40 o 50 gramos), muy ágiles y saltaban fácilmente. Hoy llamamos a estos arcos "arcos del barroco". Al finales
del siglo XVIII el mundo musical ha cambiado hacia grandes salas de
conciertos para un público burgués. De eso resultó la necesidad de
tonos más fuertes de los instrumentos y con eso también arcos más
largos y fuertes. Primero sugieron los arcos de Cramer con una cabeza
alta, una vara sólida y cóncava y un cierre de rosca.
A comienzos del siglo XIX nació el arco "moderno" con una vara sólida (y pesada) y un anillo de palo brasil. Esos arcos son aptos para las nuevas y grandes salas de concierto, para la música clásica tardío pesada y la música romántica. Música barroca y clásica primaria casi no se tocaba.
Hasta la fabricación de estos arcos sólidos no se pudo tocar la música de Nicolo Paganini. Con el redescubrimiento de Bach, Vivaldi y Mozart en la mitad del siglo XIX los músicos también descubrieron lo inadecuado que fueron sus arcos y esto llevó a un nuevo descubrimiento de los instrumentos y los arcos del barroco. Pero las diferencias técnicas al instrumento "normal" fueron enormes y por eso hubo pocos músicos que tocaron los dos en conjunto. Los instrumentos barrocos solo suenan bien en las salas pequeñas. Solucionar este problema fue la idea crucial para el surgimiento de los arcos de Arcus: unir la ligereza y la flexibilidad de los arcos del siglo XVIII con la fuerza de los arcos del siglo XIX y también hacerlas tan rápidos y fuertes que la literatura del siglo XX se puede realizar segura y precisa.
Sobre los materiales, la afinación y la harmonía La construcción de un arco más ligero con una elasticidad más alta requiere de una construcción hueca de fibra de carbono muy comprimida. Afortunadamente este material tiene una calidad sonórica superior a otros: más puro y fuerte que madera y más rico y caliente que los metales. Esta manera de construir un arco nos permite ajustar el sonido de los arcos
como se puede hacer con los instrumentos. (El sonido de los arcos de madera se decide con la decisión del material.) De esta
manera podemos ajustar el sonido para cada instrumento. Tocando con un Arcus las violas no ganguean tanto pero suenan más libres,
abiertas y cálidas. Hay otro aspecto muy interesante: Por la relación de la rigidez y la masa la afinación principal de casi todos los arcos de madera está debajo del espectro audible. Está a 15 hertz y causa problemas ergonómicos (confort) y técnicos (un arco temblante). La afinación principal de los arcos de Arcus está a 50 hertz. Esta afinación baja fortalece los sonidos bajos y problemas ergonómicos y técnicos se pueden excluir. Por la afinación más alta también se puede llegar a un son más alto. Como resultado el son es más cálido y suave. El arco - la herramienta del músico Generalmente todos los músicos expectan una flexibilidad completa - tocar en perfección la música de todas las épocas en diferentes lugares todos con una acústica diferente. Con nuestros arcos eso es posible. Además existen otros problemas prácticos pero nosotros tenemos las soluciones.
Aquí se puede enterrar de la construcción de nuestros arcos. |
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